El Tiempo Sevilla VISTA MÓVIL

MONOGRAFÍA DE DIVULGACIÓN · EL TIEMPO SEVILLA

El cambio de hora: Historia, ciencia, ahorro y debate

¿Por qué adelantamos y atrasamos los relojes?, ¿Cuánto se ahorra de verdad?, ¿Qué dice la cronobiología y qué pasaría si dejáramos de hacerlo?.

El adelanto y el retraso estacionales de los relojes modifican la relación entre los horarios sociales y la luz solar. Esta monografía examina el origen histórico de la medida, sus fundamentos astronómicos, el ahorro energético realmente observado, la evidencia cronobiológica y las alternativas para España, con especial atención a Sevilla.

Estudio técnico-divulgativo · Octubre de 2026

Reloj analógico con una flecha que señala el adelanto de una hora, acompañado de luz de mañana y de atardecer, como representación del cambio estacional de hora
Representación conceptual del adelanto de los relojes y de la diferente iluminación estacional. Realizado con IA. Artículo actualizado en octubre de 2026.
Sobre el estudio y las fuentes

Adaptación web del trabajo «El cambio de hora: historia, ciencia, ahorro y debate» (actualizado en octubre 2026), incorporando la ampliación sobre solsticios y equinoccios.

Los horarios solares corresponden al año 2026 y a las hipótesis de cálculo expuestas en el documento. Los gráficos son de elaboración propia y las fotografías de terceros conservan los créditos de sus pies de figura.

Índice de contenidosDoce capítulos · Glosario y referencias

Dos veces al año, unos setenta países mueven los relojes una hora, y casi todos están en el hemisferio norte. En la Unión Europea ocurre el último domingo de marzo y el último de octubre; en Estados Unidos y Canadá, el segundo domingo de marzo y el primero de noviembre. La medida nació en 1916 para ahorrar carbón en plena guerra, se generalizó en Europa tras la crisis del petróleo de 1973 y hoy está en entredicho a ambos lados del Atlántico.

En el otoño de 2026 la situación es esta. La Comisión Europea propuso en 2018 suprimir los cambios estacionales y el Parlamento Europeo lo respaldó en 2019, pero los Estados miembros no han cerrado su posición, y en marzo de 2026 Bruselas publicó el calendario de cambios hasta 2031. España pidió en octubre de 2025 acabar con ellos. En Estados Unidos, la Cámara de Representantes aprobó en julio de 2026 hacer permanente el horario de verano, y el texto espera en el Senado.

El debate se suele plantear como una pregunta sencilla (¿cambiamos o no?), pero encierra tres decisiones distintas: si se mantiene el cambio estacional, qué hora se fija si se suprime y qué huso horario corresponde a cada territorio. Las tres se confunden a menudo, y buena parte de la polémica nace de esa confusión.

Este trabajo reúne lo que se sabe con datos: la astronomía que hay detrás, la historia de la medida, los estudios sobre energía, salud, tráfico y economía, el estado de la discusión política y las experiencias de los países que ya han probado a dejar de cambiar la hora. Donde la ciencia no es concluyente, se dice.

Cómo leer este documento

  • Los capítulos 1 y 2 explican los conceptos y la historia. Los fundamentos sobre hora solar y oficial se desarrollan antes de la descripción de los regímenes vigentes.
  • Los capítulos 5 a 7 revisan las pruebas científicas sobre energía, salud y economía, con la cifra y la fuente de cada estudio.
  • El capítulo 10 calcula, para Sevilla y otras ciudades, a qué hora saldría y se pondría el sol con cada alternativa.
  • Los capítulos 8 y 11 resumen ventajas, inconvenientes, mitos y realidades para una consulta rápida.

Convenciones

TérminoQué significa en este documento
Hora estándar u hora de inviernoLa hora oficial de un territorio sin el adelanto estacional. En la España peninsular, UTC+1.
Horario de veranoLa hora estándar adelantada una hora. En la España peninsular, UTC+2.
UTCTiempo universal coordinado, la referencia mundial, heredera de la hora de Greenwich (GMT).
CET / CESTHora de Europa Central (UTC+1) y su horario de verano (UTC+2).
WET / WESTHora de Europa Occidental (UTC+0) y su horario de verano (UTC+1); la usan Portugal, Reino Unido, Irlanda y Canarias.
Orto y ocasoSalida y puesta del sol, calculadas con el borde superior del disco en el horizonte y la refracción atmosférica estándar.

Las horas de orto y ocaso de este documento son de elaboración propia, calculadas para 2026 con el algoritmo solar de la NOAA (biblioteca de Python astral). Pueden diferir en uno o dos minutos de las tablas del Real Observatorio de Madrid por redondeo y por la altitud del observador.

CAPÍTULO 1Hora solar, hora oficial y husos horarios

La hora del reloj es una convención política y la del sol un hecho astronómico; el cambio de hora solo se entiende si se separan ambas. Este capítulo da las cuatro piezas necesarias: el mediodía solar, los husos horarios, lo que de verdad hace el horario de verano y por qué la luz del día cambia a lo largo del año.

1.1 El mediodía solar

La Tierra gira 360° en 24 horas, es decir, 15° por hora o 4 minutos por grado de longitud. El mediodía solar es el instante en que el sol cruza el meridiano del lugar y alcanza su mayor altura del día. Dos ciudades separadas un grado de longitud tienen mediodías separados cuatro minutos, y el sol siempre llega antes a la que está más al este.

El sol verdadero, además, no es puntual. La órbita elíptica de la Tierra y la inclinación de su eje hacen que el mediodía real se adelante hasta unos 16 minutos a primeros de noviembre y se retrase unos 14 a mediados de febrero respecto a un sol ficticio que avanzara a ritmo constante. Esa diferencia se llama ecuación del tiempo. La hora solar media es la que marcaría ese sol ficticio, y la que sirvió de base a las horas oficiales del siglo XIX.

Con esas piezas, la hora oficial a la que cae el mediodía solar en cualquier lugar es:

Expresión del mediodía solar según longitud, ecuación del tiempo y desfase oficial

Donde λ es la longitud en grados (positiva al este de Greenwich), E la ecuación del tiempo en minutos y Δ el adelanto de la hora oficial sobre UTC, en horas.

1.2 Los husos horarios

Hasta finales del siglo XIX cada ciudad usaba su propia hora solar. El ferrocarril y el telégrafo hicieron inviable ese mosaico, y la Conferencia Internacional del Meridiano, celebrada en Washington en 1884, adoptó Greenwich como meridiano de origen. Sobre esa base se dibujó el sistema de 24 husos de 15°, centrados en los meridianos múltiplos de 15°, de modo que en teoría la hora oficial nunca se separa más de media hora de la solar media.

En la práctica, cada Estado elige su hora legal y las fronteras de los husos siguen a las políticas, no a los meridianos. China usa una sola hora para un territorio que abarca cinco husos teóricos. La España peninsular está casi entera en el huso de Greenwich (Galicia incluso algo más al oeste), pero usa la hora de Europa Central, UTC+1 (capítulo 4).

Desde 1972 la referencia mundial es el tiempo universal coordinado (UTC), que mantienen relojes atómicos. En España el patrón nacional de tiempo lo custodia el Real Instituto y Observatorio de la Armada, en San Fernando (Cádiz), según el Real Decreto 1308/1992.

1.3 Qué hace realmente el horario de verano

El horario de verano no añade ni un minuto de luz: adelanta el reloj una hora respecto al sol. Con él, el sol sale y se pone una hora más tarde según el reloj, y todo lo que tiene hora fija (el trabajo, el colegio, los comercios) empieza una hora antes respecto al sol. La idea es aprovechar la luz de primera hora, que en verano se pierde mientras se duerme, y trasladarla a la tarde.

En la Unión Europea el cambio se hace a la vez en todos los países, a la 01:00 UTC. En la España peninsular y Baleares, a las 02:00 de marzo se pasa a las 03:00 y a las 03:00 de octubre se vuelve a las 02:00; en Canarias, una hora antes en el reloj local.

Que la maniobra tenga sentido depende de la latitud. Cerca del ecuador el día dura unas 12 horas todo el año y no hay luz que trasladar. A medida que se sube hacia el norte, la diferencia entre invierno y verano crece:

Figura 1.1 · Elaboración propia con el algoritmo solar de la NOAA (biblioteca astral) para 2026
Figura 1.1 · Elaboración propia con el algoritmo solar de la NOAA (biblioteca astral) para 2026

Por eso el horario de verano es casi exclusivo de las latitudes medias y altas, y por eso un sevillano y un finlandés no viven igual el debate: en Helsinki el sol de junio sale antes de las cuatro de la madrugada, y una hora de reloj más o menos cambia poco; en Sevilla, esa hora decide si se cena con luz.

1.4 Por qué cambia la luz: solsticios y equinoccios

Las estaciones, y con ellas la variación de las horas de luz, se deben a que el eje de la Tierra está inclinado 23,4° respecto a la perpendicular al plano de su órbita, no a la distancia al Sol. De hecho, la Tierra está más cerca del Sol a primeros de enero, en pleno invierno del hemisferio norte.

Mientras la Tierra gira alrededor del Sol, su eje apunta siempre en la misma dirección del espacio, hacia las proximidades de la estrella Polar. En junio el hemisferio norte queda inclinado hacia el Sol: los rayos llegan más verticales, calientan más cada metro cuadrado y el Sol recorre un arco más largo sobre el horizonte. En diciembre ocurre lo contrario. Los solsticios son los dos momentos de máxima inclinación hacia el Sol o en sentido contrario; los equinoccios, los dos momentos en que el Sol está sobre el ecuador y el día dura casi lo mismo en todo el planeta.

Esquema de la órbita terrestre con los solsticios y equinoccios, la inclinación del eje y los valores calculados para Sevilla en 2026
Figura 1.2 · Esquema de elaboración propia. Fechas, distancias y alturas solares calculadas para 2026 con PyEphem y el algoritmo solar de la NOAA.
MomentoFecha y hora oficial peninsular (2026)Sevilla: orto y ocasoHoras de luz en SevillaAltura del sol a mediodía
Equinoccio de marzo20 de marzo, 15:4507:28 – 19:3512 h 08 min52,6°
Solsticio de junio21 de junio, 10:2407:04 – 21:4814 h 44 min76,1°
Equinoccio de septiembre23 de septiembre, 02:0508:13 – 20:1912 h 07 min52,4°
Solsticio de diciembre21 de diciembre, 21:4908:35 – 18:099 h 35 min29,2°

Cálculo propio con la biblioteca PyEphem (instantes de solsticios y equinoccios) y el algoritmo solar de la NOAA (orto, ocaso y altura).

Cuatro precisiones completan la interpretación de la luz estacional:

  • En los equinoccios el día dura algo más de 12 horas. La refracción atmosférica deja ver el sol cuando todavía está bajo el horizonte, y el orto y el ocaso se cuentan por el borde superior del disco. En Sevilla, el día y la noche duran lo mismo hacia el 17 de marzo y el 26 de septiembre.
  • La luz cambia deprisa cerca de los equinoccios y despacio cerca de los solsticios. En marzo y septiembre Sevilla gana o pierde unos 2,4 minutos de luz al día; en torno a los solsticios, apenas unos segundos. Los dos cambios de hora caen en esas épocas de cambio rápido.
  • El anochecer más temprano no llega el día más corto. Por la ecuación del tiempo (apartado 1.1), en Sevilla el sol se pone antes que nunca hacia el 6 de diciembre (18:06) y sale más tarde que nunca en invierno hacia el 6 de enero (08:39). Las tardes empiezan a alargarse antes de Navidad, mientras las mañanas siguen oscureciendo hasta Reyes.
  • El horario de verano europeo no está centrado en el solsticio. Va del último domingo de marzo al último de octubre, unos 210 días; en 2026, del 29 de marzo al 25 de octubre. Su punto medio cae hacia el 12 de julio, tres semanas después del solsticio: abarca 84 días antes del 21 de junio y 126 después.

Los meteorólogos usan además las estaciones meteorológicas, por trimestres naturales: el invierno va de diciembre a febrero, la primavera de marzo a mayo, y así sucesivamente. Encajan mejor con el ciclo de temperaturas, que va unas semanas por detrás del de la luz.

CAPÍTULO 2Historia de una idea: de Franklin a Bruselas

El horario de verano se propuso en serio en 1895, se aplicó por primera vez a escala nacional en 1916 para ahorrar carbón en plena guerra y regresó con fuerza en 1974, tras la crisis del petróleo. Desde el principio su justificación fue el ahorro de energía; la salud y el ocio entraron en el debate mucho después.

2.1 Precursores: Franklin, Hudson y Willett

A Benjamin Franklin se le atribuye a menudo la idea, pero lo que escribió en 1784, siendo embajador en París, fue una carta satírica al Journal de Paris. En ella calculaba las velas que ahorrarían los parisinos si se levantaran con el sol y proponía, en broma, gravar las contraventanas y despertar a la ciudad a cañonazos. No hablaba de mover los relojes, que en su época ni siquiera marcaban una hora común.

La primera propuesta formal llegó de Nueva Zelanda. En 1895 el entomólogo George Vernon Hudson planteó a la Royal Society neozelandesa adelantar los relojes dos horas en verano; quería tardes más largas para recolectar insectos después del trabajo. Nadie le hizo caso.

<em>Figura 2.1 · George Vernon Hudson (1867–1946), primer proponente del horario de verano. Retrato de Mary Elizabeth Tripe, h. 1930. </em><a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Po
Figura 2.1 · George Vernon Hudson (1867–1946), primer proponente del horario de verano. Retrato de Mary Elizabeth Tripe, h. 1930. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El impulso decisivo vino de Londres. En 1907 el constructor William Willett publicó el folleto The Waste of Daylight («El derroche de la luz del día»), en el que proponía adelantar los relojes 80 minutos en cuatro saltos de 20 durante abril y deshacerlo en septiembre. El Parlamento británico debatió sus proyectos de ley en 1908 y 1909 y los rechazó. Willett murió en 1915, un año antes de ver aplicada su idea.

2.2 La guerra lo hace realidad (1916–1945)

El 30 de abril de 1916 Alemania y Austria-Hungría adelantaron los relojes para ahorrar carbón con destino al esfuerzo bélico. El Reino Unido les siguió semanas después y, en dos años, la mayoría de los países beligerantes habían hecho lo mismo. Estados Unidos lo adoptó en 1918 y lo derogó en 1919, ante la oposición del mundo rural.

<em>Figura 2.2 · Postal conmemorativa de la introducción de la «hora de verano alemana» el 30 de abril de 1916. En la hoja del calendario se lee «Zeit ist Geld» (el tiempo es dinero). Deutsc
Figura 2.2 · Postal conmemorativa de la introducción de la «hora de verano alemana» el 30 de abril de 1916. En la hoja del calendario se lee «Zeit ist Geld» (el tiempo es dinero). Deutsches Uhrenmuseum; foto: Grafj, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

España estableció el horario de verano por primera vez en 1918, también por escasez de energía, y lo aplicó de forma irregular en las décadas siguientes (Infobae; Maldita). Durante la Segunda Guerra Mundial varios países volvieron a adelantar la hora, e incluso a hacerlo dos veces: Estados Unidos impuso en 1942 la «hora de guerra» todo el año. En ese contexto, una orden de marzo de 1940 adelantó la hora legal española 60 minutos para igualarla a la de otros países europeos; fue la decisión que sitúa todavía hoy a la España peninsular en UTC+1 (capítulo 4).

2.3 La crisis del petróleo y la armonización europea (1973–2001)

Tras la guerra, la mayoría de los países europeos abandonó el cambio estacional. Lo recuperó la crisis del petróleo de 1973: España y otros países europeos volvieron a cambiar la hora a partir de 1974 con el argumento del ahorro de electricidad para alumbrado (Ministerio de Industria). Estados Unidos fue más lejos y probó en 1974 el horario de verano permanente, un experimento que duró menos de un año (capítulo 10).

Cada país cambiaba en fechas distintas, lo que complicaba los horarios de trenes, vuelos y telecomunicaciones. La Comunidad Europea empezó a armonizar las fechas con una primera directiva en 1980 y fue renovándolas cada pocos años. Desde 1996 el periodo termina el último domingo de octubre, y la novena directiva, la 2000/84/CE, lo fijó con carácter indefinido: empieza el último domingo de marzo y acaba el último de octubre, a la 01:00 UTC en toda la Unión. España la incorporó mediante el Real Decreto 236/2002.

2.4 Cronología

AñoHecho
1784Carta satírica de Benjamin Franklin sobre el ahorro de velas en París
1895George V. Hudson propone en Nueva Zelanda adelantar dos horas en verano
1907William Willett publica The Waste of Daylight en Londres
1916Alemania y Austria-Hungría aplican el primer horario de verano nacional (30 de abril); el Reino Unido, en mayo
1918Estados Unidos y España lo adoptan por primera vez
1940España adelanta su hora legal a la de Europa Central y no la devuelve
1966Estados Unidos unifica las fechas con la Uniform Time Act
1974España y otros países europeos recuperan el cambio por la crisis del petróleo; Estados Unidos prueba el verano permanente
1980Primera directiva comunitaria de armonización
1996El fin del periodo de verano pasa al último domingo de octubre en Europa
2001Directiva 2000/84/CE: el régimen actual, sin fecha de caducidad
2007Estados Unidos amplía su periodo: de marzo a noviembre
2011Rusia pasa al horario de verano permanente; en 2014 vuelve al de invierno
2018Consulta pública europea (4,6 millones de respuestas) y propuesta de la Comisión para suprimir el cambio
2019El Parlamento Europeo respalda la supresión; el Consejo no llega a acuerdo
2022México suprime el horario de verano salvo en la franja fronteriza
2025España pide a la UE acabar con el cambio estacional
2026Bruselas fija las fechas de cambio hasta 2031; la Cámara de Representantes de EE. UU. aprueba el verano permanente

CAPÍTULO 3El cambio de hora hoy en el hemisferio norte

En 2026 cambian la hora 70 países, menos del 40 % de los del mundo, y casi todos están en Europa y Norteamérica. Otros 73 lo usaron alguna vez y lo abandonaron, y 106 no lo han aplicado nunca. En el hemisferio sur el calendario se invierte (se adelanta en septiembre u octubre y se atrasa en marzo o abril), pero allí apenas lo mantienen el sureste de Australia, Nueva Zelanda, Chile y poco más.

<em>Figura 3.1 · Uso del horario de verano en el mundo. Azul: se aplica; naranja: se aplicó y se abandonó; rojo: nunca se ha aplicado. Mapa: </em><a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/
Figura 3.1 · Uso del horario de verano en el mundo. Azul: se aplica; naranja: se aplicó y se abandonó; rojo: nunca se ha aplicado. Mapa: Paul Eggert, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

El mapa confirma lo visto en el capítulo 1: el horario de verano es cosa de latitudes medias y altas. Los países tropicales que lo probaron lo dejaron porque allí la duración del día apenas varía, y en las últimas décadas se han sumado al abandono países de latitudes medias: Turquía en 2016, Brasil en 2019, México en 2022, Irán, Siria y Jordania en 2023, Paraguay en 2025. Egipto hizo el camino contrario y lo recuperó en 2023.

Figura 3.2 · Datos de timeanddate.com, «Daylight Saving Time Statistics», consultado en octubre de 2026
Figura 3.2 · Datos de timeanddate.com, «Daylight Saving Time Statistics», consultado en octubre de 2026

3.1 Calendarios vigentes

TerritorioEmpieza (se adelanta)Termina (se atrasa)Hora del cambioFechas 2026
Unión Europea, Reino Unido, Noruega, Suiza y países vecinosÚltimo domingo de marzoÚltimo domingo de octubre01:00 UTC, simultáneo en todos29 mar – 25 oct
Estados Unidos y CanadáSegundo domingo de marzoPrimer domingo de noviembre02:00 hora local8 mar – 1 nov
México (solo franja fronteriza con EE. UU.)Segundo domingo de marzoPrimer domingo de noviembre02:00 hora local8 mar – 1 nov

En Estados Unidos no cambian la hora Hawái ni la mayor parte de Arizona, porque la ley federal permite a los estados quedarse en la hora estándar todo el año, pero no en la de verano (TIME). En Canadá, casi toda Saskatchewan tampoco lo aplica. México suprimió el horario de verano en octubre de 2022 y solo lo conserva en los municipios de la frontera norte, para no descoordinarse de las ciudades estadounidenses vecinas (Bloomberg Línea).

En Europa, el cambio simultáneo a la 01:00 UTC hace que en Canarias y Portugal se haga a la 01:00 local, en la España peninsular a las 02:00 y en Grecia o Finlandia a las 03:00. La Comisión publicó en marzo de 2026 el calendario 2027–2031:

AñoSe adelantaSe atrasa
202728 de marzo31 de octubre
202826 de marzo29 de octubre
202925 de marzo28 de octubre
203031 de marzo27 de octubre
203130 de marzo26 de octubre

Durante unas tres semanas al año (de mediados de marzo al último domingo de ese mes y la última semana de octubre) la diferencia entre Europa y Norteamérica es una hora menor de lo habitual, algo que conocen bien las compañías aéreas y los mercados financieros.

CAPÍTULO 4El caso de España

La España peninsular vive con una hora de adelanto sobre su huso geográfico desde 1940, y con dos en verano; por eso el cambio de hora se discute aquí con argumentos que no sirven igual en Berlín o en Varsovia. En pleno verano, el sol culmina en Galicia pasadas las 14:30.

4.1 Una hora de más desde 1940

Casi todo el territorio peninsular está entre los meridianos 7,5° O y 7,5° E, es decir, en el huso de Greenwich, el mismo de Portugal y el Reino Unido. Sin embargo, una orden ministerial de 7 de marzo de 1940 adelantó la hora legal 60 minutos para igualarla a la de otros países europeos, y nunca se revirtió (Maldita).

Se repite a menudo que Franco cambió la hora para complacer a Hitler. El ex astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional Pere Planesas lo califica de bulo: en la primavera de 1940 varios países europeos, entre ellos Francia, Bélgica, Países Bajos, el Reino Unido y Portugal, también habían ajustado sus relojes, y la orden española llegó semanas después con la idea de sincronizarse con ellos (Euronews). Tras la guerra, el Reino Unido y Portugal volvieron a Greenwich; España y Francia se quedaron en la hora de Europa Central.

<em>Figura 4.1 · Husos horarios legales de Europa en hora de invierno. Azul: UTC+0; rojo: UTC+1; amarillo: UTC+2; verde: UTC+3. La España peninsular comparte hora con Polonia, a más de 2.000
Figura 4.1 · Husos horarios legales de Europa en hora de invierno. Azul: UTC+0; rojo: UTC+1; amarillo: UTC+2; verde: UTC+3. La España peninsular comparte hora con Polonia, a más de 2.000 km al este, y no con Portugal. Mapa: Rob984, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Canarias es la excepción: mantiene la hora de Europa Occidental (UTC+0 en invierno, UTC+1 en verano), coherente con su posición geográfica, y cambia la hora a la vez que la península.

4.2 El sol llega tarde a España

El resultado es que el mediodía solar cae en España más tarde que en casi cualquier otro lugar de Europa. En invierno, a las 13:15 en Madrid y a las 13:37 en Fisterra; en verano, una hora después. En Varsovia, con la misma hora oficial, el sol culmina antes de las 12:00 en invierno.

Figura 4.2 · Elaboración propia: 12:00 − longitud/15 + desfase oficial de cada país. La ecuación del tiempo desplaza cada punto hasta ±16 minutos según la fecha
Figura 4.2 · Elaboración propia: 12:00 − longitud/15 + desfase oficial de cada país. La ecuación del tiempo desplaza cada punto hasta ±16 minutos según la fecha

Esta es la clave del debate español. Con el horario de verano, el desfase con el sol llega a casi dos horas y media en Galicia, y las tardes de junio se alargan hasta las 22:00. Con un horario de verano permanente, en Galicia el sol no saldría hasta cerca de las 10:00 en pleno invierno (capítulo 10).

4.3 Lo que dijo la comisión de expertos (2019)

El Gobierno creó en 2018 una comisión para estudiar la reforma de la hora oficial. Su informe, presentado al Consejo de Ministros el 22 de marzo de 2019, concluyó (La Moncloa):

  • Mantener por ahora el cambio estacional y no tocar el huso horario de forma precipitada, sin un consenso amplio y sin que la población conozca los riesgos y oportunidades.
  • No hay unanimidad. La opinión de los expertos fue «no unánime ni concluyente»: unos defendían el horario de invierno permanente por salud; otros, el de verano, y advertían a su vez de su posible impacto en el turismo, alrededor del 12 % del PIB.
  • El huso es «equivocado», pero no es lo urgente. El informe reconocía que la España peninsular no está en su huso geográfico, aunque tras 80 años la población se ha adaptado y el problema estaría más en la coherencia de los horarios sociales (Maldita).

Las simulaciones de luz que la cronobióloga María de los Ángeles Rol de Lama (Universidad de Murcia) hizo para la comisión señalaban UTC+1 fija, es decir, el horario de invierno permanente, como la opción más equilibrada para la península; también advertían de que lo que favorece al este perjudica al oeste (Maldita).

CAPÍTULO 5¿Ahorra energía?

Sí, pero muy poco: el mejor resumen disponible, un metaanálisis de 44 estudios, sitúa el ahorro en un 0,34 % de la electricidad los días en que rige el horario de verano, con más ahorro cuanto más al norte y consumo extra en las latitudes cálidas (Havranek, Herman e Irsova, 2018). El argumento que justificó la medida en 1916 y en 1974 ha perdido casi todo su peso.

5.1 De dónde venía el ahorro

La lógica original era sencilla. Si la jornada empieza y acaba una hora antes respecto al sol, por la tarde se enciende la luz más tarde, y por la mañana, en verano, el sol ya ha salido cuando la gente se levanta. Con bombillas incandescentes y una iluminación que pesaba mucho en la factura, el ahorro se notaba.

El problema es que mover el reloj no solo afecta a la luz. También cambia a qué hora se calienta o refrigera una casa: en primavera y otoño, levantarse con el sol aún bajo puede exigir más calefacción, y en verano, llegar a casa a la hora de más calor alarga el uso del aire acondicionado. En los países cálidos ese efecto puede anular, o superar, lo que se ahorra en alumbrado.

5.2 Lo que dicen los estudios

EstudioÁmbitoResultado
Havranek, Herman e Irsova (2018), The Energy JournalMetaanálisis de 44 estudios y 162 estimaciones−0,34 % de electricidad los días con horario de verano; más ahorro en latitudes altas, aumento del consumo en las subtropicales; sin sesgo de publicación
Departamento de Energía de EE. UU. (2008)Ampliación de cuatro semanas aprobada para 2007−0,5 % de electricidad por día ampliado; 1,3 TWh en total, el 0,03 % del consumo anual del país; sin efecto apreciable en el consumo de gasolina
Kotchen y Grant (2011), Review of Economics and StatisticsIndiana, que adoptó el horario de verano en 2006+1 % de consumo eléctrico residencial (+2 a 4 % en otoño); 9 millones de dólares al año más en las facturas
Parlamento Europeo, EPRS (2017)Evaluación de la directiva europeaAhorro «marginal»
IDAE (estimación difundida por el Ministerio de Industria, 2016)EspañaHasta el 5 % del consumo en iluminación de marzo a octubre, unos 300 millones de euros (6 € por hogar). Es un ahorro potencial, no medido
Papernest con datos de Red Eléctrica, 2020–2024 (2025)España, semanas alrededor de cada cambioSin patrón claro: variaciones semanales de −6 % a +2 %; en tres de cinco otoños subió el consumo de 18:00 a 23:00; unos 1,4 € por hogar y año

Los estudios no miden lo mismo (consumo total, residencial, solo iluminación, días concretos o año completo), así que sus cifras no se pueden sumar ni comparar directamente. La conclusión común sí es clara: el efecto es pequeño, depende de la latitud y del clima, y no siempre tiene el signo esperado.

5.3 Por qué el ahorro se ha ido diluyendo

  • La iluminación pesa cada vez menos. Los LED consumen una fracción de lo que gastaban las bombillas de 1974, y la luz es hoy una parte pequeña del consumo doméstico.
  • La climatización pesa cada vez más. En el sur de Europa el aire acondicionado de las tardes de verano se ha generalizado, justo en las horas que el horario de verano desplaza.
  • Los hábitos ya no siguen al reloj como antes. Teletrabajo, comercio abierto hasta tarde y pantallas encendidas a cualquier hora reducen la relación entre la hora oficial y el uso de la luz.

En España, el propio Gobierno defendió en octubre de 2025 que el cambio de hora «ya no» produce un ahorro apreciable, uno de los argumentos con los que pidió su supresión en la UE (elDiario.es). Cuando Portugal abandonó la hora de Europa Central en 1996, uno de los motivos fue que la reducción del consumo eléctrico esperada no se había notado (RFM).

CAPÍTULO 6Salud y cronobiología

El cambio de primavera, el que nos quita una hora de sueño, se asocia a un aumento pequeño pero medible de infartos, ictus y accidentes mortales en los días siguientes; el de otoño apenas tiene efecto. A largo plazo, las sociedades de cronobiología y medicina del sueño defienden la hora de invierno permanente, aunque un grupo de físicos discute que el horario de verano desajuste realmente nuestros ritmos.

6.1 El reloj que llevamos dentro

El cuerpo humano tiene un reloj interno, el reloj circadiano, con un ciclo de algo más de 24 horas que la luz ajusta cada día. La luz de la mañana lo adelanta y la de la tarde-noche lo retrasa: si recibimos mucha luz a última hora, el cuerpo tarda más en segregar melatonina y en prepararse para dormir. El catedrático emérito de Fisiología Darío Acuña (Universidad de Granada) resume así el problema español: nos acostamos tarde porque tenemos luz hasta tarde (Euronews).

Cuando la hora social (la del despertador, el trabajo y el colegio) va por delante de la hora biológica, el resultado es lo que el investigador alemán Till Roenneberg bautizó como jet lag social: dormir menos entre semana y recuperar el fin de semana, como si se viajara cada lunes a otro huso horario. El horario de verano añade una hora a ese desfase durante siete meses.

6.2 Efectos agudos: la semana después del cambio

La transición de marzo recorta de golpe una hora de sueño. Los estudios que comparan esa semana con las semanas de control encuentran:

EfectoMagnitudEstudio y ámbito
Infarto agudo de miocardio tras el cambio de primavera+5 % (OR 1,05; IC 95 % 1,02–1,07)Manfredini et al. (2019), metaanálisis de 7 estudios, más de 115.000 personas
Infarto tras el cambio de otoñoSin cambio significativo (OR 1,01; IC 95 % 0,98–1,04)Mismo metaanálisis
Ictus isquémico, dos primeros días+8 %; +20 % en mayores de 65 añosRuuskanen et al. (2016), Finlandia, una década de datos
Accidentes de tráfico mortales, semana laboral siguiente+6 % (unas 28 muertes al año en EE. UU.); más del 8 % en el borde oeste de los husosFritz et al. (2020), Current Biology, 732.835 accidentes mortales, 1996–2017
Accidentes laborales en la minería, lunes siguiente+3,6 lesiones de media y un 68 % más de jornadas perdidasBarnes y Wagner (2009), EE. UU., 576.292 lesiones, 1983–2006

El estudio sueco pionero de Janszky y Ljung (2008), publicado en el New England Journal of Medicine, ya había observado un 5 % más de infartos en la primera semana del horario de verano y una ligera reducción el lunes posterior al cambio de otoño.

Conviene leer estas cifras con proporción. Son aumentos relativos concentrados en pocos días, y en números absolutos son modestos: 28 muertes anuales en la carretera frente a varias decenas de miles en todo Estados Unidos. Tampoco se reparten igual: el riesgo sube más en quien ya duerme poco y en quien vive en el extremo occidental de su huso, donde el sol sale más tarde. En el estudio de Fritz, los residentes de esas zonas dormían de media 19 minutos menos al día.

6.3 Efectos crónicos: vivir con el reloj adelantado

Las grandes sociedades científicas del sueño y de los ritmos biológicos coinciden en dos cosas: hay que dejar de cambiar la hora y, si se elige una hora fija, debe ser la estándar (la de invierno), no la de verano.

  • Society for Research on Biological Rhythms. Su documento de posición concluye que la hora estándar permanente tiene más ventajas que el cambio anual o el horario de verano permanente, a partir de comparaciones entre poblaciones situadas al este y al oeste de los husos (Roenneberg et al., 2019).
  • American Academy of Sleep Medicine. En 2020 pidió eliminar el horario de verano y adoptar la hora estándar todo el año, con el respaldo de 19 organizaciones; cita más infartos, ictus, trastornos del ánimo y accidentes tras el cambio de primavera (MDedge). En 2026 reiteró su postura (Sleep Foundation).
  • Sociedad Española de Sueño. Apoyó en 2025 la propuesta española de suprimir el cambio y pide la hora de invierno permanente, por asociarla a un ritmo biológico más estable y a menor riesgo cardiovascular, de obesidad, insomnio y depresión (RTVC).
  • BioClock (Países Bajos). Este consorcio científico estima que con horario de verano permanente el sol saldría después de las 8:30 durante unos cuatro meses en los Países Bajos, frente a menos de dos con la hora de invierno (BioClock, 2025).

El argumento de fondo es que la luz de la mañana sincroniza el reloj interno y la de la tarde lo retrasa. Con un horario de verano permanente, las mañanas de invierno serían oscuras durante meses, sobre todo para escolares y adolescentes, que ya tienden por biología a acostarse y levantarse tarde.

6.4 La voz discrepante

No todos los científicos comparten ese diagnóstico. El físico José María Martín Olalla, de la Universidad de Sevilla, analizó en 2019 encuestas de uso del tiempo de varios países y concluyó que los horarios de sueño y trabajo entre semana apenas varían con las estaciones, mientras que el fin de semana sí siguen al sol; a su juicio, el horario de verano no desalinea los ritmos humanos, y su utilidad depende de la latitud (Scientific Reports, 2019).

En 2025, Martín Olalla y Jorge Mira (Universidad de Santiago de Compostela) publicaron en Royal Society Open Science una revisión que discute expresamente los documentos de posición de las sociedades del sueño y defiende el cambio estacional como un ajuste de la vida social a la luz disponible en latitudes medias (Martín Olalla y Mira, 2025). Mira lo describe como «un mecanismo de regulación social» (Diario de Avisos).

La luz de la tarde también tiene efectos favorables documentados. Un estudio con más de 23.000 niños de nueve países encontró que su actividad física diaria era entre un 15 y un 20 % mayor los días de verano con puesta de sol después de las 21:00 que los días de invierno con ocaso antes de las 17:00 (Goodman et al., 2014).

CAPÍTULO 7Economía, seguridad y vida social

Más allá de la energía y la salud, el efecto mejor documentado del horario de verano es que traslada luz a la tarde, cuando hay más gente en la calle: menos robos y menos atropellos al anochecer, más ventas y más ocio al aire libre. El precio es una mañana más oscura y la semana de desajuste tras cada cambio.

7.1 Delincuencia

El estudio de referencia aprovechó la ampliación del horario de verano en Estados Unidos en 2007 como experimento natural. Al empezar el horario de verano, los robos con violencia caen un 7 % en el conjunto del día y un 27 % en la hora que gana luz por la tarde, sin que aumenten por la mañana. Los autores estiman que las cuatro semanas añadidas en 2007 evitan unos 59 millones de dólares anuales en costes sociales (Doleac y Sanders, 2015).

7.2 Seguridad vial

En la carretera conviven dos efectos de signo contrario. El cambio de marzo, por la falta de sueño, aumenta los accidentes mortales la semana siguiente (capítulo 6): Smith calculó más de 30 muertes al año en Estados Unidos entre 2002 y 2011, con un coste social de unos 275 millones de dólares anuales, y concluyó que el desplazamiento de la luz solo redistribuye los accidentes dentro del día (Smith, 2016). En cambio, la luz por la tarde, cuando el tráfico es mayor y los conductores están más cansados, reduce los atropellos y accidentes de esas horas.

El Reino Unido lo comprobó entre 1968 y 1971, cuando mantuvo el horario adelantado todo el año. Los muertos y heridos graves en las horas afectadas cayeron un 11,7 % en Gran Bretaña frente a los dos inviernos anteriores; subieron por la mañana, pero bajaron más por la tarde. El resultado coincidió, eso sí, con la llegada de los controles de alcoholemia y del límite de 70 millas por hora (RoSPA).

En España, la comisión de expertos de 2019 consideró preferible tener luz por la tarde por la fatiga de los conductores: entre 2014 y 2017 los accidentes mortales matutinos fueron similares todo el año, pero hubo proporcionalmente más víctimas después de las 18:00 en los meses con hora de invierno (Maldita).

7.3 Comercio, turismo y ocio

Las tardes largas favorecen las compras, la hostelería, el deporte y el turismo. Por eso el sector turístico ha sido en España uno de los grandes defensores del horario de verano: la comisión de 2019 advirtió de que la hora de invierno permanente podría perjudicar a la economía del este peninsular (Cataluña, Comunidad Valenciana) y de Baleares, donde el turismo pesa más, y el Parlamento balear defendió el horario de verano permanente por sus supuestos beneficios para el comercio y el empleo (Maldita). No hay, sin embargo, estudios sistemáticos que cuantifiquen ese efecto en España.

En Estados Unidos, los sectores del comercio minorista y del ocio al aire libre han apoyado históricamente las ampliaciones del horario de verano, y muchos economistas defienden el horario de verano permanente por la actividad económica y la seguridad que aportan las tardes con luz (Sleep Foundation).

7.4 Mercados y productividad

Un trabajo publicado en la American Economic Review encontró que la caída habitual de las bolsas entre el viernes y el lunes es especialmente marcada en los dos fines de semana del cambio de hora, y la atribuyó a la alteración del sueño (Kamstra, Kramer y Levi, 2000). El resultado se ha discutido en análisis posteriores y no puede darse por establecido. Más sólido es el efecto en los accidentes laborales del lunes siguiente al cambio de marzo (capítulo 6).

7.5 Agricultura y transporte

El campo fue el gran opositor del horario de verano en sus inicios: en Estados Unidos su presión forzó la derogación de 1919. El ganado y los cultivos siguen al sol y no al reloj, así que el cambio desplaza la jornada del agricultor respecto a la de sus compradores y transportistas. La comisión española de 2019 no encontró estudios sistemáticos ni encuestas sectoriales sobre el impacto agrícola (Maldita).

Para el transporte, lo que importa es la coordinación. El cambio simultáneo en toda la UE evita desajustes en horarios de trenes, vuelos y logística, y por eso la Comisión y el Parlamento Europeo consideran beneficioso un régimen armonizado para el mercado interior (Parlamento Europeo, OEIL). Lo que da problemas es la noche del cambio: servicios que duran 25 horas o 23, turnos laborales que se alargan o se acortan y sistemas informáticos que, como el autobús de la figura 0.1, no siempre se actualizan bien.

<em>Figura 0.1 · Pantalla de un autobús del aeropuerto de Gotemburgo el 27 de octubre de 2013, horas después del cambio de hora: el reloj no se actualizó y el vehículo parece llegar antes de
Figura 0.1 · Pantalla de un autobús del aeropuerto de Gotemburgo el 27 de octubre de 2013, horas después del cambio de hora: el reloj no se actualizó y el vehículo parece llegar antes de salir. Foto: Per A. J. Andersson, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

CAPÍTULO 8Ventajas e inconvenientes

El balance del cambio estacional depende de lo que se valore más: tardes con luz en verano y un reloj que acompaña a las estaciones, o un ritmo biológico estable y dos semanas menos de desajuste al año. La tabla resume lo visto en los capítulos anteriores.

ÁmbitoA favor del cambio estacionalEn contraSolidez de la evidencia
EnergíaAhorro eléctrico del orden del 0,3–0,5 % los días con horario de verano, mayor en latitudes altasAhorro marginal; nulo o negativo en climas cálidos con aire acondicionadoAlta: metaanálisis y grandes series
Salud aguda—Más infartos (+5 %), ictus (+8 %) y accidentes mortales (+6 %) los días tras el cambio de marzoAlta para el aumento relativo; efecto pequeño en números absolutos
Salud crónicaTardes con luz favorecen la actividad física, sobre todo infantilSiete meses con el reloj más adelantado respecto al sol; más jet lag socialMedia: consenso de las sociedades del sueño, discutido por algunos físicos
SeguridadMenos robos (−7 % al día) y menos accidentes al anochecerMañanas más oscuras en primavera y otoñoAlta para la delincuencia; media para el tráfico
Economía y turismoMás comercio, hostelería y ocio por la tardeCostes de coordinación y errores la noche del cambioBaja: pocos estudios cuantitativos
Vida socialEl horario sigue a la luz: en verano se madruga con sol y se aprovecha la tardeLa molestia de cambiar dos veces al año; el 76 % de los participantes en la consulta europea lo vivió como negativoOpinión, no medición
Mercado interiorEl cambio simultáneo en toda la UE mantiene la coordinación—Alta: argumento institucional

Dos matices evitan conclusiones precipitadas. Primero, muchos inconvenientes los causa el cambio en sí, mientras que muchas ventajas las aporta el horario de verano: un horario de verano permanente conservaría las segundas y eliminaría los primeros, pero a costa de mañanas de invierno muy oscuras. Segundo, las ventajas y los inconvenientes no se reparten igual: pesan más en el oeste de cada huso, en las latitudes altas y en quienes madrugan.

CAPÍTULO 9La polémica: Bruselas, Madrid y Washington

Casi todo el mundo quiere dejar de cambiar la hora, pero nadie se pone de acuerdo en qué hora fijar. Esa contradicción explica por qué la Unión Europea lleva desde 2019 con una supresión aprobada por el Parlamento y bloqueada en el Consejo, y por qué en Estados Unidos la Cámara aprobó en 2026 el horario de verano permanente mientras los médicos piden el de invierno.

9.1 La consulta europea de 2018

Entre el 4 de julio y el 16 de agosto de 2018 la Comisión Europea abrió una consulta pública en línea. Recibió 4,6 millones de respuestas, la mayor participación de su historia: el 84 % pidió acabar con el cambio de hora y el 76 % calificó de negativa o muy negativa la experiencia de cambiar dos veces al año, por la salud, los accidentes y la falta de ahorro (EU Reporter).

La consulta no era una encuesta representativa. Respondía quien quería, y la participación fue muy desigual:

Figura 9.1 · Comisión Europea, resultados preliminares de la consulta pública (agosto de 2018), recogidos por EU Reporter
Figura 9.1 · Comisión Europea, resultados preliminares de la consulta pública (agosto de 2018), recogidos por EU Reporter

Con una tasa del 3,79 %, Alemania aportó por sí sola unos 3 millones de respuestas, cerca de dos de cada tres (estimación propia a partir de su población). Los países del norte y del centro, donde la luz varía más y el debate estaba más vivo, pesaron mucho más que los del sur. Aun así, la Comisión la tomó como mandato político.

9.2 De la propuesta al bloqueo

FechaHecho
Septiembre de 2018La Comisión propone suprimir el cambio en 2019 y que cada país elija hora de verano o de invierno permanente (OEIL)
26 de marzo de 2019El Parlamento Europeo aprueba su posición por 410 votos a favor y 192 en contra: fin de los cambios en 2021, con elección nacional coordinada (lista tz, IANA)
2019–2025El Consejo, que debe aprobarlo por mayoría cualificada, no fija posición; el expediente sigue abierto en su grupo de trabajo de transportes (Consejo de la UE)
20 de octubre de 2025Pedro Sánchez anuncia que España pedirá suprimir el cambio a partir de 2026; la Comisión se ofrece a buscar una posición común (elDiario.es)
Febrero de 2026La Comisión encarga un estudio sobre las consecuencias de suprimir el cambio; resultados previstos para finales de 2026 (Diario de Avisos)
18 de marzo de 2026El Diario Oficial de la UE publica el calendario de cambios para 2027–2031 (BOE)

El bloqueo tiene una causa de fondo: la Comisión quiere evitar un mosaico de horas en el mercado interior, pero cada país prefiere una cosa. Las preferencias cambian con la latitud y con la posición dentro del huso: lo que en Helsinki apenas se nota, en Galicia significa amanecer a las 10:00 en enero, y cada gobierno mira su propio caso. Nadie quiere ser el único en cambiar de hora respecto a sus vecinos.

9.3 España: la mayoría quiere el verano; los expertos, el invierno

Los barómetros del CIS muestran una preferencia estable por el horario de verano si hubiera que elegir uno: 65 % en noviembre de 2018, 69 % en 2021, 71 % en 2022, 66 % en marzo de 2023 y 68,5 % en noviembre de 2023, frente a un 14 % que prefería el de invierno en 2018 (Maldita). En 2022, el 65 % de los españoles estaba a favor de suprimir el cambio estacional (elDiario.es).

En la otra orilla están la Sociedad Española de Sueño, la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) y buena parte de los cronobiólogos, que piden la hora de invierno permanente. Y en medio, físicos como Martín Olalla y Mira, que defienden mantener el cambio estacional y recuerdan que las necesidades de España, Portugal o Grecia no son las de Finlandia o Suecia (Diario de Avisos). El Gobierno pidió en 2025 suprimir el cambio sin decir qué hora preferiría.

9.4 Estados Unidos: verano permanente contra el criterio médico

El 14 de julio de 2026 la Cámara de Representantes aprobó la Sunshine Protection Act (H.R. 139) por 308 votos a 117: horario de verano permanente en todo el país, con posibilidad de que cada estado se quede en la hora estándar (Sleep Foundation; Comité de Energía y Comercio). El Senado aprobó un texto similar en 2022 que no llegó a votarse en la Cámara; esta vez el proyecto está en comisión y no se esperaba votación antes del cambio de noviembre. El presidente Trump lo ha respaldado, aunque también lo ha calificado de cuestión «50/50».

Al menos diez estados, entre ellos Florida, Texas y Georgia, han aprobado leyes o resoluciones para pasar al horario de verano permanente en cuanto lo permita la ley federal (TIME). La opinión pública apoya acabar con el cambio y, según YouGov, prefiere el verano permanente (43 %) al invierno permanente (28 %). La Academia Americana de Medicina del Sueño apoya en cambio la Sunshine for Our Kids Act, que fijaría la hora estándar todo el año.

CAPÍTULO 10¿Qué pasaría si se suprime el cambio?

Suprimir el cambio obliga a elegir entre dos inconvenientes: con la hora de invierno permanente, en junio amanecería antes de las 6:00 en buena parte de España y anochecería una hora antes; con el horario de verano permanente, en enero no amanecería hasta las 9:40 en Sevilla y Madrid ni hasta las 10:07 en A Coruña. La historia muestra que el verano permanente es la opción que más veces se ha probado y se ha tenido que revertir.

10.1 Las tres opciones, día a día

Figura 10.1 · Elaboración propia: orto y ocaso en Sevilla (37,39° N, 5,98° O) para 2026, algoritmo solar de la NOAA
Figura 10.1 · Elaboración propia: orto y ocaso en Sevilla (37,39° N, 5,98° O) para 2026, algoritmo solar de la NOAA

Con el régimen actual, el cambio estacional recorta los dos extremos: el sol nunca sale en Sevilla antes de las 7:03 ni después de las 8:41, y nunca se pone antes de las 18:06 ni después de las 21:49. Cada opción fija sacrifica uno de esos límites. La hora de invierno permanente adelanta los amaneceres de verano hasta las 6:03 y lleva la puesta de sol de junio a las 20:49. El verano permanente mantiene las tardes largas, pero durante 106 días al año el sol saldría después de las 9:00, algo que hoy no ocurre ni un solo día.

El efecto se reparte de forma desigual por el territorio. En el oeste, el verano permanente es más duro; en el este, la hora de invierno lleva los amaneceres de junio a las cinco y pico:

CiudadAmanecer más tardío del año: hoy → con verano permanenteAmanecer más temprano: hoy → con invierno permanenteOcaso más tardío: hoy → con invierno permanente
A Coruña9:07 → 10:076:53 → 5:5322:18 → 21:18
Bilbao8:44 → 9:446:31 → 5:3121:56 → 20:56
Sevilla8:41 → 9:397:03 → 6:0321:49 → 20:49
Madrid8:38 → 9:386:44 → 5:4421:49 → 20:49
Valencia8:22 → 9:226:34 → 5:3421:33 → 20:33
Barcelona8:18 → 9:186:18 → 5:1821:29 → 20:29
Maó8:05 → 9:056:14 → 5:1421:15 → 20:15

Cálculo propio para 2026 con el algoritmo solar de la NOAA. Canarias no figura porque mantendría su diferencia de una hora con la península.

Un detalle que suele pasar inadvertido: volver a la hora de Greenwich y quedarse en ella con horario de verano permanente equivale exactamente a mantener la actual hora de invierno (UTC+1). La discusión sobre el huso y la discusión sobre el cambio estacional están más cerca de lo que parece.

10.2 Lo que enseñan los países que lo probaron

País y periodoQué hizoQué pasó
Estados Unidos, 1974Horario de verano todo el año desde el 6 de enero, por la crisis del petróleoEl apoyo cayó del 79 % en diciembre de 1973 al 42 % en febrero de 1974: amaneceres hacia las 9:00 y niños atropellados de camino al colegio (ocho en Florida en pocas semanas, frente a dos un año antes). Derogado en octubre de 1974, sin ahorro significativo
Reino Unido, 1968–1971Hora adelantada todo el año (British Standard Time)Menos muertos y heridos graves en las horas afectadas (−11,7 %), pero las mañanas oscuras, sobre todo en Escocia, generaron rechazo y en 1971 se volvió al sistema anterior
Portugal, 1966–1976Hora adelantada fija, sin cambio estacionalRevertido porque los trabajadores empezaban la jornada de noche y por la seguridad de los escolares
Portugal, 1992–1996Hora de Europa Central, con cambio estacional, para alinearse con sus sociosRevertido por la alteración del sueño y del aprendizaje infantil y porque no se notó el ahorro eléctrico
Rusia, 2011–2014Horario de verano permanenteQuejas por estrés y salud; en 2014 la Duma aprobó pasar a la hora de invierno permanente
México, 2022Supresión del horario de verano (hora estándar fija), salvo en la frontera norteJustificado por la salud y por un ahorro mínimo; los municipios fronterizos siguen el calendario de EE. UU.

La pauta se repite: el horario de verano permanente se ha abandonado varias veces por las mañanas oscuras de invierno, mientras que la hora estándar permanente, como la de México, se ha mantenido.

10.3 Los problemas prácticos de cambiar

  • Elegir hora sin romper el mercado interior. Si cada país europeo decide por su cuenta, pueden aparecer saltos horarios donde hoy no los hay, por ejemplo entre España y Francia. Por eso la propuesta europea exige coordinar las elecciones nacionales y avisar a la Comisión con seis meses de antelación de cualquier cambio de hora estándar (OEIL).
  • Adaptar sistemas y calendarios. Ordenadores, móviles, contadores, horarios de transporte y contratos usan tablas de zonas horarias que hay que actualizar con margen; un cambio anunciado con poca antelación genera errores como el de la figura 0.1.
  • Ajustar los horarios sociales. Con la hora de invierno fija, muchas actividades de verano podrían adelantarse por su cuenta; con la de verano fija, colegios y empresas podrían retrasar la entrada en invierno. La comisión española de 2019 subrayó que el problema de fondo es la coherencia de los horarios, no solo el reloj.
  • Decidir sobre el huso. Algunas voces piden aprovechar la supresión para volver a la hora de Greenwich. Según el astrónomo Pere Planesas, el ajuste social sería grande y probablemente acabaría en una situación parecida a la actual tras años de molestias (Euronews).

CAPÍTULO 11Mitos y realidades

Buena parte de lo que se repite cada marzo y cada octubre es falso o está exagerado. Estos son los equívocos más frecuentes.

Se diceLo que muestran los datos
«El cambio de hora ahorra mucha energía»El ahorro medio ronda el 0,34 % de la electricidad los días con horario de verano, y en climas cálidos puede ser nulo o negativo (capítulo 5)
«El horario de verano nos da una hora más de luz»No añade luz: la traslada de la mañana a la tarde respecto al reloj (capítulo 1)
«Fue invento de Benjamin Franklin»Franklin escribió en 1784 una carta satírica sobre madrugar para ahorrar velas; no propuso mover los relojes. La primera propuesta formal fue de Hudson en 1895 (capítulo 2)
«Franco puso la hora de Hitler»La orden de marzo de 1940 siguió los ajustes de otros países europeos, Francia y Portugal entre ellos; el astrónomo Pere Planesas califica de bulo la lectura política (capítulo 4)
«Europa ya ha suprimido el cambio de hora»El Parlamento Europeo lo aprobó en 2019, pero el Consejo nunca cerró su posición y hay fechas fijadas hasta 2031 (capítulo 9)
«El cambio de octubre de 2026 es el último»La directiva y el Real Decreto 236/2002 tienen vigencia indefinida; mientras no cambie la norma, se seguirá cambiando la hora
«El 84 % de los europeos quiere acabar con el cambio»Fue el 84 % de quienes respondieron a una consulta abierta en internet, no de los europeos; dos de cada tres respuestas llegaron de Alemania (capítulo 9)
«Solo se pierde una hora de sueño una noche»El desajuste dura varios días, y en la semana siguiente al cambio de marzo suben los infartos, ictus y accidentes mortales (capítulo 6)
«Con horario de verano todo el año, todo serían ventajas»En Sevilla el sol saldría después de las 9:00 durante 106 días al año; en A Coruña, a las 10:07 a primeros de enero. Estados Unidos lo probó en 1974 y lo derogó en menos de un año (capítulo 10)
«La ciencia está unánimemente en contra del cambio»Las sociedades del sueño piden la hora de invierno permanente, pero hay físicos que defienden el cambio estacional con estudios publicados (capítulo 6)

CAPÍTULO 12Conclusiones

El cambio de hora ya no se sostiene por el ahorro de energía, pero suprimirlo tampoco es gratis: obliga a elegir entre mañanas oscuras en invierno o tardes más cortas en verano, y esa elección pesa más en España que en casi ningún otro país europeo.

  1. El ahorro energético es marginal. Del orden del 0,3–0,5 % de la electricidad los días con horario de verano, menor en latitudes cálidas y cada vez más diluido por los LED y la climatización.
  2. El cambio de primavera tiene un coste sanitario medible y breve. Aumentos relativos del 5 al 8 % en infartos, ictus y accidentes mortales durante pocos días; el de otoño apenas tiene efecto.
  3. La luz de la tarde tiene beneficios reales. Menos robos, menos accidentes al anochecer y más actividad física; son el principal argumento a favor del horario de verano.
  4. Si se fija una hora, la evidencia cronobiológica favorece la de invierno. Lo piden sociedades científicas de Estados Unidos, España y los Países Bajos, y la experiencia histórica muestra que el verano permanente se ha revertido una y otra vez por las mañanas oscuras.
  5. La opinión pública va por otro lado. Los españoles prefieren el horario de verano en torno a un 65–70 %, y los estadounidenses también se inclinan por él; la Cámara de Representantes de EE. UU. lo aprobó en 2026 contra el criterio de los médicos del sueño.
  6. España tiene un problema propio. Vive con una hora de adelanto sobre su huso desde 1940; con verano permanente, Galicia amanecería a las 10:07 en enero. Volver a Greenwich con verano permanente equivaldría a quedarse como en invierno.
  7. Europa está bloqueada por la coordinación, no por la ciencia. Nadie quiere un mosaico horario en el mercado interior, y no hay acuerdo sobre qué hora fijar. Hasta que lo haya, el calendario de cambios llega a 2031.

En Sevilla, el régimen actual mantiene el sol entre las 7:03 y las 8:41 por la mañana y entre las 18:06 y las 21:49 por la tarde a lo largo del año. Cualquier alternativa fija desplaza uno de esos extremos una hora. La pregunta de fondo no es astronómica, sino social: qué hora queremos que marque el reloj cuando empieza el colegio en enero y cuando cae el sol en junio.

Glosario

TérminoDefinición
Afelio y perihelioPuntos de la órbita en que la Tierra está más lejos (hacia el 4–6 de julio) y más cerca del Sol (hacia el 2–4 de enero)
CronotipoTendencia individual a dormir y despertar antes (madrugadores) o después (trasnochadores)
Ecuación del tiempoDiferencia entre la hora solar verdadera y la media; oscila entre unos +16 y −14 minutos a lo largo del año
EquinoccioMomento en que el Sol está sobre el ecuador y el día dura casi lo mismo que la noche en todo el planeta; hacia el 20 de marzo y el 22–23 de septiembre
Estaciones meteorológicasDivisión del año en trimestres naturales (diciembre–febrero, marzo–mayo, etc.) usada en climatología
Hora estándarHora oficial de un territorio sin adelanto estacional; también llamada hora de invierno
Hora solar mediaLa que marcaría un sol ficticio que avanzara a ritmo constante; depende solo de la longitud
Hora solar verdaderaLa que marca el sol real; a mediodía solar son las 12:00
Horario de veranoAdelanto de una hora sobre la hora estándar durante parte del año
Huso horarioFranja de la Tierra que comparte la misma hora oficial; en teoría, 15° de longitud
Jet lag socialDesfase entre el reloj biológico y los horarios sociales, visible en la diferencia de sueño entre semana y fin de semana
Mediodía solarInstante en que el sol cruza el meridiano del lugar y alcanza su mayor altura
Orto y ocasoSalida y puesta del sol sobre el horizonte
Ritmo circadianoCiclo biológico de unas 24 horas que regula sueño, temperatura y hormonas, y que la luz sincroniza
SolsticioMomento de máxima inclinación de un hemisferio hacia el Sol (día más largo) o en sentido contrario (día más corto); hacia el 21 de junio y el 21–22 de diciembre
UTCTiempo universal coordinado, referencia horaria mundial mantenida con relojes atómicos

Referencias

Normativa y documentos oficiales

  • Directiva 2000/84/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a las disposiciones sobre la hora de verano. EUR-Lex.
  • Real Decreto 236/2002, de 1 de marzo, por el que se fija el periodo de hora de verano. BOE.
  • Real Decreto 1308/1992, de 23 de octubre, sobre el laboratorio depositario del patrón nacional de tiempo. BOE.
  • Comisión Europea (2026). Comunicación sobre el calendario del periodo de hora de verano 2027–2031, DOUE de 18 de marzo de 2026. BOE, DOUE-Z-2026-70018.
  • Comisión Europea (2018). Propuesta de directiva por la que se suprimen los cambios de hora estacionales, procedimiento 2018/0332(COD). OEIL.
  • Consejo de la UE (2025). Orden del día del Grupo de Trabajo de Transportes, 25 de abril de 2025, CM 2390/25. Consilium.
  • European Parliamentary Research Service (2017). EU summer-time arrangements under Directive 2000/84/EC: Ex-post impact assessment. Parlamento Europeo.
  • La Moncloa (2019). Informe de la Comisión para la reforma de la hora oficial. La Moncloa.
  • Ministerio de Industria, Energía y Turismo (2016). Nota de prensa sobre el cambio de hora y estimaciones del IDAE. Mintur.
  • U.S. House Committee on Energy and Commerce (2026). House passes legislation to make daylight saving time permanent. energycommerce.house.gov.

Artículos científicos y estudios

  • Barnes, C. M. y Wagner, D. T. (2009). Changing to daylight saving time cuts into sleep and increases workplace injuries. Journal of Applied Psychology. APA.
  • Doleac, J. L. y Sanders, N. J. (2015). Under the cover of darkness: how ambient light influences criminal activity. Review of Economics and Statistics. Brookings.
  • Fritz, J., VoPham, T., Wright, K. P. y Vetter, C. (2020). A chronobiological evaluation of the acute effects of daylight saving time on traffic accident risk. Current Biology. Newswise.
  • Goodman, A., Page, A. S. y Cooper, A. R. (2014). Daylight saving time as a potential public health intervention. International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity. Universidad de Bristol.
  • Havranek, T., Herman, D. e Irsova, Z. (2018). Does daylight saving save electricity? A meta-analysis. The Energy Journal, 39(2), 35–61. MPRA.
  • Janszky, I. y Ljung, R. (2008). Shifts to and from daylight saving time and incidence of myocardial infarction. New England Journal of Medicine. Karolinska Institutet.
  • Kamstra, M. J., Kramer, L. A. y Levi, M. D. (2000). Losing sleep at the market: the daylight saving anomaly. American Economic Review, 90(4), 1005–1011. IDEAS/RePEc.
  • Kotchen, M. J. y Grant, L. E. (2011). Does daylight saving time save energy? Evidence from a natural experiment in Indiana. Review of Economics and Statistics, 93(4), 1172–1185. NBER.
  • Manfredini, R. et al. (2019). Daylight saving time and acute myocardial infarction: a meta-analysis. Journal of Clinical Medicine, 8(3), 404. IRIS Unife.
  • Martín Olalla, J. M. (2019). The long term impact of Daylight Saving Time regulations in daily life at several circles of latitude. Scientific Reports. Solar Daily.
  • Martín Olalla, J. M. y Mira, J. (2024). Changing the clocks: latitudes and attitudes. Physics Today, 77(2), 10. Minerva USC.
  • Martín Olalla, J. M. y Mira, J. (2025). Assessing the best hour to start the day: an appraisal of seasonal daylight saving time. Royal Society Open Science, 12(3). Minerva USC.
  • Rishi, M. A. et al. (2020). Daylight saving time: an American Academy of Sleep Medicine position statement. Journal of Clinical Sleep Medicine. MDedge.
  • Roenneberg, T. et al. (2019). Why should we abolish daylight saving time? Journal of Biological Rhythms, 34(3), 227–230. PubMed.
  • Ruuskanen, J. et al. (2016). Comunicación sobre el cambio de hora y el ictus isquémico en Finlandia, 68.ª reunión anual de la American Academy of Neurology. AAN.
  • Smith, A. C. (2016). Spring forward at your own risk: daylight saving time and fatal vehicle crashes. American Economic Journal: Applied Economics, 8(2), 65–91. IDEAS/RePEc.
  • U.S. Department of Energy (2008). Impact of extended daylight saving time on national energy consumption. Report to Congress. timeanddate.

Posicionamientos y otras fuentes

Imágenes

Todas proceden de Wikimedia Commons y pueden reutilizarse en web citando autoría y licencia, como figura en cada pie: figura 0.1 (Per A. J. Andersson, CC BY-SA 3.0), 2.1 (dominio público), 2.2 (Grafj, CC BY-SA 4.0), 3.1 (Paul Eggert, CC BY-SA 3.0) y 4.1 (Rob984, CC BY-SA 4.0). Los gráficos son de elaboración propia.