De la Cuaresma a la Semana Santa en Sevilla – Reflexiones

De la Cuaresma a la Semana Santa en Sevilla – Reflexiones

A fecha del 14/02/2016  —  Ya una vez comenzada la Cuaresma se empieza a dar la típica incertidumbre con respecto al tiempo para la Semana Santa, y claro está las consultas se multiplican, las noticias confunden y las habladurías inquietan a los sevillanos.

Queridos amigos, os comento que de momento resulta extremadamente prematuro hablar del tiempo para dichas y concretas fechas, las tendencias varían y no son ni remotamente válidas. Mucho menos aún se pueden emitir pronósticos, cualquier coincidencia con la realidad o con lo que ocurra será mera casualidad o suerte.

Refranes meteorológicos relacionando el comienzo de la Cuaresma con la Semana Santa como el famoso…

«cuando la Cuaresma entra mojada, termina remojada«

…no tienen ningún tipo de base ni rigor científico y resultan realmente absurdos si se piensan «con cabeza». De hecho, un compañero experto recientemente señalaba y relacionaba con datos reales bajo el brazo cuantas veces había coincidido en los últimos 16 años que el Miércoles de Ceniza llueva con una Semana Santa «remojada», y los datos no apoyaban al refrán, ocurría un 50% de las veces en Sevilla capital, sustentando sus argumentos en los datos de la comunidad REDIAM (La Red de Información Ambiental de Andalucía).

Distribución geográfica del «acierto» o no del refran. Coincidencia de los últimos 16 años entre Miércoles de Ceniza lluvioso y Semana Santa lluviosa en el conjunto de la comunidad andaluza (datos de REDIAM), Sevilla anda en un 50% exacto de acierto del refrán, eso y decir nada es exactamente lo mismo, rigor científico nulo.

Ni a fecha de hoy, ni de mañana ni de dentro de una semana existirá alguna información que nos pueda ayudar a encaminarnos a una tendencia real y mínimamente fiable para la Semana Santa, ni mucho menos aún a un pronóstico del tiempo para días concretos. Vuelvo a repetir pero de otra manera, hablar de pronósticos requiere de muchísima más precisión que en el caso de hablar de las «posibles tendencias».  Precisión, algo de lo que precisamente y valga la redundancia no se dispone a fecha de hoy, por muchos que sean los datos con los que se pueda jugar, que no son muchos como cabía esperarse a estas alturas del mes de febrero.

Hemos de ser cautos, pacientes y sabios, y no dejarnos llevar por noticias o informaciones prematuras que solo hace remover el estómago a gran parte de la sevillanía. Resulta sorprendente como algunos medios de comunicación compiten YA por dar un pronóstico para la Semana Santa bajo titulares llamativos y tirando de datos meramente especulativos, modelos de pronóstico que a fecha de hoy tienen nula fiabilidad, de otras páginas web automatizadas o de medias históricas. Artículos para mayor «inri» elaborados por profesionales no dedicados a la meteorología. Tengamos cabeza amigos, ya sabemos cómo se las trae la meteorología en Sevilla y como los pronósticos fallan incluso para el mismo día en el que se emiten. No hay prisa señores, lo que sea será.

HABLANDO DE DATOS:  Las tendencias para el mes de Marzo 2016 nos señalan, en función por ejemplo de los modelos estacionales del modelo americano, una anomalía negativa en cuanto a precipitaciones que podrá afectar a gran parte de la península ibérica, es decir, se entrevén menos lluvias de lo que estamos acostumbrados para el mes de marzo «de media» comparativamente a otros años. También señala que podrá resultar un mes «de media» algo más cálido que otros años. La tendencia nos habla del mes en general y de media, y se basa en el conjunto de datos recogidos entre el 3 y el 12 de febrero de 2016. No se detiene en analizar semanas concretas, para eso debemos esperar una semana más al menos, y aún así seguirán siendo tendencias, las cuales de momento no son malas para el mes, volviendo a recalcar que se trata de tendencias en general y de media.

Gráfico del análisis automatizado del modelo estacional CFS para el mes de marzo de 2016, sin normalizar, en función del registro de datos como base del 3 al 12 de febrero. Se aprecia (en rojo) una anomalía negativa en cuanto a precipitaciones, ello se traduce en una posible tendencia a que llueva menos de lo acostumbrado en el mes de marzo.

Es conveniente saber separar los términos «tendencia» meteorológica de «pronóstico» meteorológico.  Una tendencia resulta más generalista, menos precisa en cuanto a lugares e intervalos de tiempo y se suele elaborar en función del patrón atmosférico y de los datos acaecidos en un intervalo concreto de días relativamente recientes, cualquier anomalía es tomada en cuenta y hace virar la tendencia, de ahí, junto a otros factores, la falta de concreción de esta familia de datos. Por lo general, las tendencias miden promedios, no se centran en días concretos, sino en semanas o meses (meses más bien, como ocurre con los modelos estacionales emitidos por la Agencia Atlántica), nos hablan «a grandes rasgos regionales» (por ejemplo, no se señala la tendencia de Sevilla capital o provincia, sino de un modo más amplio, es decir, a nivel de Andalucía occidental o península ibérica incluso), y son meramente orientativas, aunque son los datos de los que se dispone a fecha de hoy, tan válidos como consultarle el tiempo para la Semana Santa a las Cabañuelas o a las cartas del Tarot con tanto tiempo de antelación.

Resumiendo, la tendencia nos habla del más probable camino que puede tomar el tiempo para las próximas semanas o meses, usando como referencia un grupo de datos más o menos actuales (hace falta agrupar días de datos y analizar el patrón atmosférico para elaborar tendencias a medio o largo plazo), en cambio los pronósticos son mucho más concretos en el tiempo, nos hablan de días en concreto (incluso de tramos horarios), más localizados en el espacio (ubicación geográfica más específica, por ejemplo, Sevilla capital, Dos Hermanas, Aljarafe…etc), más precisos, fiables, y se elaboran a pocos días de antelación a la fecha a prever, aunque como ya se sabe bien éstos pueden también sufrir cambios. Los pronósticos normalmente son elaborados por expertos, entra en juego la mano del profesional y menos la de la informática (modelos numéricos predictivos), aunque desde hace unos años estén en boga. Ya de paso señalar la falta de exactitud de los pronósticos de aplicaciones de móvil o de las páginas web automatizadas, debemos tomar con mucha cautela esos datos, son meras extrapolaciones de los modelos de pronóstico automáticos e informatizados, sin mano humana de por medio y sin supervisión profesional o experta, supervisión que resulta fundamental sobre todo en situaciones de inestabilidad y de tiempo variable.

Los pronósticos son literalmente inviables con un mes de antelación, si ya de por si son bastante complejos a una semana o incluso a dos días de antelación, imaginemos la burrada que representa el escribir o pronunciar la palabra pronóstico a tantísimos días de antelación. Y a tener en cuenta que dependiendo de la situación meteorológica que se dé, los pronósticos pueden ser aun más variables y obligarnos a mirar el radar incluso «en tiempo real», con minutos de antelación incluso, por ejemplo en situaciones bajo la influencia de embolsamientos de aire frío, en donde el dinamismo de las condiciones meteorológicas es muy alto y su distribución muy irregular. No se puede resumir todo a «va a llover», ó a «hará un espléndido sol», la meteorología no es ciencia exacta ni mucho menos, aunque es algo más precisa en condiciones de estabilidad (sin demasiados sobresaltos, como en verano) que bajo inestabilidad (como en primavera, por ejemplo).

Paciencia amigos, sabemos muy bien de lo que hablamos.

Esperemos que todo salga bien.

Juanra Rivas

www.eltiemposevilla.es

1 Comment

  1. Esperanza

    Gracias una vez más por todo lo que nos aporta a diario. Un abrazo.

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